Bajas y esperas. Entras y trepas, te agachas, subes, bajas, piensas, te arrastras.
Cierras los ojos y avanzas, los abres y sueñas.
Y una habitación diminuta, con sus mesas
Empiezo a hacer vida familiar con la gente de mi piso... el sábado por la tarde todos al mercadillo de Neuköln (q solo abría este finde) y q por lo visto es un verdadero mercadillo navideño, Gluwine, foto con Santa y villancicos en alemán. Al volver comida a domicilio y jugamos a las cartas (es realmente difícil enterarse de las normas de juego), después casi todos al cumple de María y vuelta a casa sin llaves. El domingo compras navideñas con poco exito, pizza turca e italiano para principiantes bei Amaia. Vuelta a casa, me encuentro con Iris y Peter en el vagón de metro y volvemos a casa hablando sobre el acento austriaco de Iris (de mi magnifico acento español ya hablaremos cuando tengan confianza suficiente...)











