lunes, 12 de noviembre de 2007

Stockholm capitulo II


Este fin de semana ha hecho -3º... menos mal q me pertreché con mi nuevo abrigo sueco (a un precio más q razonable) ... menos mal q consegui hacerme con el último ejemplar, porq desde q lo fiché el primer día hasta q empezó a hacer frío polar y decidí comprarmelo, los abirgos volaron de la tienda. Media suecia lleva el mismo abrigo q yo, y el sábado fui testigo de como en suecia tambien las suecas por muy estilosas, rubias y estupendas q sean también se pegan por un objeto q desean... además aqui no te dicen perdón... En sueco tampoco existe ninguna palabra para decir por favor... así la escena se reducía a dar codazos a diestro y siniestro sin mirar a la contrincante... la verdad es q tiene su lógica, así pierdes menos tiempo.
Con este agradable clima q me acompañó, la misma noche del sabado celebramos el cumpleaños de Diego y de su amigo australiano (Andy) en la cálida terraza de la residencia. Iba forrada como una cebolla y no sentí naaada de frio, eso sí, mucha gente se quedó por el camino con síntomas de congelación y a eso de las 3 eramos ya sólo unos 10 (8 españoles y algún valiente más)
En estos 6 días hemos pateado Estocolmo sin parar. Hemos tenido día Asplund (cementerio+biblioteca), día barco vikingo, día compras, día mercados tradicionales, día cumple y día tarta de chocolate (mmmmm... blanco con queso)
Me voy de aqui con buen sabor de boca y deseando volver cuando los dedillos no se me congelen al salir a la calle. Es una ciudad pequeñita pero con encanto. Y me voy sabiendo q igual cuando llegue a Berlín me habrán echado de todos los grupos de trabajo posibles de la universidad... esto de comprar los billetes con 2 meses de antelación tiene sus inconvenientes...